La Paz es una Elección

La paz es un estado que añoramos la mayor parte del tiempo. Ahora mismo, en este momento, cualquiera que lea este escrito puede sentirse tranquilo, en paz – si es que así lo ha decidido. No es una experiencia que alguien tiene que organizar para nosotros a través del debate, la discusión o acuerdo.
No tenemos para hacer las paces con nadie – tenemos que ser conscientes de ello como un sentimiento dentro de nuestro propio corazón, no es algo que traemos de afuera.
No decimos: “Creo que la paz” o “Yo hago la paz”. Decimos: “Me siento en paz”. Porque nadie es responsable de nuestros sentimientos.
Es nuestra responsabilidad de elegir a entrar y contener este sentido de conciencia.
La paz es inflexible. Es optar por “sentir la paz”: . No podemos sentirnos tranquilos y al mismo tiempo sentirnos vengativos.No podemos sentirnos tranquilo y al mismo tiempo sentirse justificado para tener “la última palabra”. No podemos sentirnos en paz y herir a otro ser humano o ser vivo. No podemos sentirnos tranquilo y al mismo tiempo hacer cumplir nuestra voluntad a los demás. No podemos sentirnos tranquilo y al mismo tiempo tomar partido en ningún conflicto.
Ahora mismo, en este momento, si lo desean, somos bienvenidos a sentirnos en paz.
La verdadera cuestión es: “¿de verdad aspiramos a la paz?” Esto puede aparecer como una cuestión obvia con una respuesta igualmente obvio – pero no lo es. La mayoría de nosotros puede responder de inmediato que eligen la tranquilidad, pero a la hora de la verdad, también nos sentimos justificados en la elección para sentirse bien, sentirse vengado, o sentirse en control – en lugar de sentirse en paz.
La realidad es que nadie se interpone entre nosotros y la sensación de tranquilidad. Podemos experimentar este sentimiento en cualquier momento, no nos levantamos cada día y elegimos sentir la tranquilidad que ya se ha creado para nosotros, o estamos todavía esperando que alguien por error haga que suceda la paz en nuestro nombre.
Tranquilidad sólo existe en el mundo cuando decidimos que siento ahora dentro de nuestra propia experiencia, mientras que nos movemos por el mundo. No hay otra manera de encontrarse auténticamente.
Si no estamos sintiendo paz lo antes posible, es porque no estamos eligiendo a sentirlo. Es así de simple.
Si nos unimos al flujo de la corriente de las masas y se deteriora nuestra experiencia personal en la escala del conflicto, es probable que estemos dispuestos a tomar partido en un drama humano en curso, en lugar de sentirse en paz.
La tranquilidad representa un lugar tranquilo, en calma, elegido, resonando en el corazón de cada uno.
La paz está disponible como una experiencia dentro de ti y de mí, ahora mismo. Es nuestra elección. Siempre será experimentado sólo por elección propia.
Extraido de www.thepreseneportal.com
Meditar es Dejar de Luchar
Meditar es un estado de no-mente, es decir, un estado de consciencia pura sin contenido específico, en el que te conviertes en simple testigo del fluir de tus sensaciones corporales, de tus pensamientos, de tus emociones, sin identificarte con ninguno, sin perseguir ningún objetivo, ningún deseo.
Los procesos mentales generan dualidad, diferenciación, evaluación, concentración, todos ellos contrarios a lo que es meditación. Para meditar deja tu mente a un segundo plano, haciéndote liviano, indiferente y no identificado con tus pensamientos, siendo un simple testigo de los mismos. Y asi como con los pensamientos, al meditar serás testigo de tus sensaciones corporales y de tus emociones.
Hay quienes creen que la meditación es concentración: nada más lejos de la realidad. En la concentración hay un sujeto que se concentra, ejerciendo un acto de voluntad, y un objeto sobre el cual se fija la atención, creando asi una dualidad de consciencia, una separación, una demarcación de límites en la que ejerces un proceso mental que por referencia al pasado busca comparar y encontar una conclusión. Todo esto se opone al estado meditativo. Por ello la concentración crea cansancio, mientras que la meditación puede hacerse por tiempo indefinido sin agotamiento alguno, ya que la meditación no es un acto de voluntad, ni una actividad mental, sino una relajación consciente en la que no existe división o separación entre lo interno y lo externo, no estás buscando comparar nada ni persigues arribar a conclusiones de ningún tipo.
“Observar es meditación. Lo que observas es irrelevante… puedes observar los árboles, puedes observar el río, puedes observar las nubes, puedes observar a los niños jugando. El objeto no es el propósito, sino la calidad de tu observación, la cualidad de estar alerta y consciente. Eso es meditación. Cualquier cosa que hagas con presencia es meditación. La acción no es el asunto sino la calidad que le imprimes a tu acción. Caminar puede ser meditación si caminas alerta. Estar sentado puede ser meditación lo haces con presencia. Escuchar estas palabras puede ser meditación si las escuchas con consciencia. Simplemente escuchar el ruido interior de tu propia mente puede ser meditación, si permaneces alerta y observador. El meollo está en no proceder dormido y entonces todo lo que hagas será meditación.” -Osho. (1)
La clave y el espíritu esencial de la meditación está en aprender cómo presenciar, es decir, de convertirte en espectador de lo que ocurre en torno a ti, sin crear dualidad, sin crear separación, haciéndote uno con el todo. Y para presenciar es necesario primero permanecer centrado.
Al meditar aceptas tu lugar, tu momento, tu entorno presente, sin apegos, sin deseos, sin buscar, sin forzar, sin pensar en el pasado o en el futuro, sin repetir mantras mecánicamente, sin fijarte límites algunos. Al meditar no haces nada en particular sino que simplemente te dejas llevar y fluir con plena consciencia en tu experiencia del momento, sin interferir, sin discriminar, sin juzgar. Entiende que al meditar estás abriendo la puerta que abre tu expansión al amor, la libertad y la creatividad.
“El éxtasis es nuestra propia naturaleza. No estar en éxtasis es simplemente innecesario. El estar en éxtasis es natural, espontáneo, no requiere de esfuerzo. Toma un gran esfuerzo el ser miserable… por eso es que luces tan cansado, porque la miseria es realmente un trabajo muy duro… para mantenerla es muy dificil porque estas haciendo algo contra la naturaleza. Estas yendo contra la corriente… eso es la miseria. ¿Y qué es la dicha? : es fluir con el rio. Tanto es asi, que la distinción entre el rio y tú simplemente se pierde: Tú eres el rio. ¿Cómo puede ser difícil el ir con el rio? No necesitas nadar, simplemente flotas y el rio te lleva al océano, porque el rio va para el oceano. La vida es un rio: no la empujes y así no serás miserable.” -Osho. (2)
El miedo más grande del hombre está en conocerse a asi mismo. El cúmulo de condenaciones que a lo largo de tu vida has recibido de tus padres, de la escuela, de tus relaciones pasadas, de la sociedad, de tu religión, hace que desees esconderte de ti mismo, por tanta basura acumulada en tu interior.
Por eso evitas estar solo y tratas de llenarte de cosas externas, de inumerables pasatiempos y distracciones, o estás en el otro extremo ocupado con trabajos y carreras alocadas, de gente dispar, viviendo en angustia, impaciencia y apuros, haciéndote dependiente de tus seres y objetos queridos, viviendo dormido como drogado por todo lo externo a ti.
Esa manera de vida te lleva a no estar a solas contigo mismo en silencio. Y mientras más te alejas de tu propio centro, mientras más evades tu propia esencia, más te creas tensión, sufrimiento y miseria, cayendo en un círculo vicioso en el que crees que necesitas de más estímulos externos, que a su vez te irán alejando más de tu propia naturaleza interior.
“Da vida a las cosas que son hermosas… no des vida a cosas feas. No tienes tanto tiempo, tanta energía, para malgastar. Con tal corta vida y con tal pequeña energía de que dispones es sencillamente un estupidez el perderla en tristezas, en rabias, en odios, en celos… utilizala en amor, utilizala en algun acto creativo, utilizala en amistad, utilizala en meditación. Haz algo con ella que te lleve más alto, y mientras más alto alcances más fuentes estaran disponibles para ti. Y en el más alto punto de consciencia tu eres casi como un Dios. Esta en tus manos.” -Osho. (3)
MEDITACIÓN
Compilación de textos de Osho provenientes de:
Meditación – La Primera y Última Libertad (1995) y The Orange Book (1994)
por Nirav Nadam Sucre
No te Rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
La Frontera entre la Oscuridad y la Luz
Cuando has vivido en la oscuridad y ves la luz desde afuera, no es para tí, sólo alumbra a otros, pero no a tí.
Si acaso llegara un rayo de luz, puede molestar a tus ojos que no están habituados a verla.
Cuando hay luz en tu vida, no te lo crees y dices… ¿cuánto durará?
Y en el momento que se va y llega de nuevo la oscuridad: … ¡ya se me hacía extraño que durara más tiempo! …

No merezco,
No soy lo suficientemente buena,
Cómo quisiera que pasara un milagro,
Algo me falta,
Hablar de lo que siento me causa problemas,
Es mejor hacer lo que hacen los demás,
Yo siempre me equivoco,
Tengo que esforzarme para que me acepten,
Lo que yo digo, no importa, tengo que gritar para que me escuchen,
La felicidad dura sólo unos instantes, si es que llega,
Los demás si pueden… necesito que me ayuden,
Tal vez estas frases alguna vez las has escuchado o incluso te las has dicho a tí mismo… al decirlas te metes en la oscuridad, que siempre te ha acompañado y que ya es parte de tu vida.
Para pasar de la oscuridad a la luz, hay un leve instante, en el que no te das cuenta y de pronto ves la luz de un nuevo amanecer… hay un momento fugaz que genera un vacío.
Para ver la luz, hay que hacer espacio, destapar el cielo… para poder hacerlo, hay que aceptar que viene la luz, sin resistirse, ni escapar, ni querer huir… hay un espacio vacío donde te descubres a tí mismo, pasando de la tristeza a la alegría.
de la desesperanza a la fe,
del miedo al amor,
del ruido al silencio,
del conflicto a la paz
Ese espacio vacío es la frontera entre la oscuridad y la luz, sólo tú lo puedes ver, sentir y decidir a partir de este vacío… dónde quieres vivir por el resto de tu vida?
“Entre más oscura está la noche… es porque ya pronto va a amanecer”
Tu Brillo Interno
Cuenta una leyenda, que habia un buda de barro en un monasterio.
Cierto dia, unas lluvias torrenciales obligaron a los monjes a trasladarse de alli.
Como aquel buda, era un preciado regalo de los antiguos monjes que habian muerto a manos de los soldados del rey, el buda de barro habia sido lo unico, que por su escaso valor, los soldados no se habian llevado al saquear el monasterio muchos anos atras.
Por esa razon, los monjes le tenian un especial carino al buda de barro, y cuando se vieron obligados a salir, decidieron llevarselo consigo. Con la ayuda de una grua, pues el buda pesaba muchos kilos, lo subieron para colocarlo sobre un camion cuando de repente, y para asombro de todos, algo reluciente parecio cegarles como un resplandor.
El joven de la grua, se acerco y vio lo que era, con un pincel comenzo a apartar el barro que cubria al buda totalmente, y a medida que lo hacia, veia con asombro como el buda resplandecia mas y mas. No era un buda de barro, sino era totalmente de oro.
Nadie podia explicar bien aquello, mas la unica explicacion posible, era que los monjes anos atras al saberse amenazados por el ataque, decidieron cubrir con barro el buda para asi librarlo del saqueo de los soldados.
Al nacer traemos el alma pura e inocente, nuestra alma es como un buda de oro, resplandeciente. A medida que crecemos, conoceremos personas que nos danaran, nos mentiran, nos traicionaran etc.
Sufriremos mucho por haber entregado nuestro corazon sin saber a ciencia cierta quien era esa persona.
Entonces, debido a ese desengano, cubriremos nuestro corazon con capas protectoras, para evitar que lo vuelvan a danar de nuevo. Cubriremos el alma para que no nos la saqueen nunca mas, y pondremos una coraza para protegernos.
Sin embargo, cuando al final el amor vuelva a vencernos, y se caiga esa capa protectora, nos volveremos a encontrar con el verdadero yo interno: Nuestro buda de oro.
Es comprensible que se sienta miedo cuando se ha sufrido por amor, es logico que querramos cubrir con barro el oro de nuestro ser interno, mas recuerden algo, tarde o temprano, la vida nos conducira nuevamente al amor, volveremos a sonar y confiar, y aunque seamos precavidos para evitar cometer los mismos errores del pasado, tarde o temprano, saldra a relucir nuestro buda de oro interior.
No ocultemos el brillo de nuestra alma, dejemos que pase lo que pase, nuestro buda interior vuelva a brillar.
Autor/a: cubanitasolitari

